Hablando de jefes: El poder de dar las gracias

Uno puede ser el peor jefe del mundo, pero si agradece el trabajo sus trabajadores tardarán más en darse cuenta de que es un mal jefe. Y es que muchos jefes se olvidan que la época en que los trabajadores eran simples ‘mandaos’ ha pasado a la historia. La gente tiene necesidades emotivas, y no sentirse reconocido puede ser una razón para alcanzar la frustración.