En el máster al que asisto hemos empezado el módulo financiero y ha sido la mejor demostración de que la gestión de una empresa no debe dejarse en manos de contables.
En la primera sesión hemos aprendido a calcular ratios con los que saber la salud de una empresa, y conocer una valoración aproximada de la misma. En uno de los ejemplos que hicimos el resultado fue que el ratio de apalancamiento era demasiado elevado, lo que parece ser significa que los costes fijos son demasiado elevados y el riesgo de la inversión en dicha empresa muy alto.
La cuestión es que el ejemplo se basaba en una empresa de espectáculos ambulantes y obviamente sus únicos costes fijos eran los artistas. Así que para hacer que la inversión no tuviese un riesgo alto había que dejar la empresa sin artistas. ¿Un contrasentido? Sí, pero era lo que al contable le decía el ratio que había que hacer.