A mountain town Friday, December 8th, 2006
La gente llegó desde muy lejos al pueblo de la montaña. Yo lo hice desde el norte buscando un objetivo. El doctor vino desde una ciudad huyendo del pesar. El destino tenÃa otros planes para nosotros dos. Podéis pensar que es mejor que el destino te descuide, a que te preste demasiada atención. Cuando te regala sus favores seguro que tu vida cambia, rara vez para mejor, pero siempre con mayor profundidad. La primera vÃctima siempre es el corazón, nada duele tanto como eso. Es como sacrificar a tu reina. Puedes seguir jugando aunque no puedes evitar sentir que ya has perdido la partida.
Pero extraña y cruelmente, el corazón afligido sigue latiendo, no importa lo mucho que desees que se detenga. Respiras una vez más, das otro paso y te despiertas de nuevo bajo el poco comprensivo sol.
Sigues la inercia fingiendo que el mundo es una criatura de sangre caliente.
El doctor y yo sabÃamos mucho acerca de eso. Los dos habÃamos hecho un largo camino para descubrir que los propósitos no duran y que la pena puede agujerear cualquier felicidad. Sólo cuando piensas que el destino ha dejado de maltratarte y que quizás sea de nuevo la hora de la esperanza, es entonces cuando llegan las verdaderas promesas.
[...]
Cometà mis errores, ahora tengo el dolor para hacerme compañÃa. Las voces de los libros por amigos. Alejé el trabajo de mi vida y ella ni siquiera lo sabe. Sé que deberÃa seguir, terminar lejos, aceptando la pérdida. Sé que deberÃa. Pero algo me retiene.
No existe ningún remedio para el arrepentimiento, puedes sentarte a lamentar las cosas que hiciste mal. Cabalgar en una fantasÃa vacÃa sobre lo bien que lo harÃas si pudieras retroceder, o lo puedes hacer mejor ahora.
Quizá por eso de entre toda la gente del pueblo de la montaña… sigo pensando en el doctor. Él le dio la vida a tantos, sólo para que le arrancaran la suya del pecho, pero aún asà logró dejar a un lado su dolor y su arrepentimiento, y miró hacia adelante buscando nuevos recuerdos y nuevos errores. Pienso en él y recuerdo que siempre tenÃa una razón para intentarlo de nuevo, pienso en él y tengo esperanza en la esperanza.
Irv Harper
[ Extracto de Everwood - 3ª Temporada - CapÃtulo 16 ]